Un mundo sin periodistas: ¿un mundo feliz? por Laura Banfi

31.01.2012 21:57

 

Las transformaciones tecnológicas y los nuevos medios de comunicación han planteado algunos “decesos” para objetos y profesiones. Por ejemplo, se habla de la muerte del libro como objeto tras el desarrollo del e-book, o del problema de la autoría y sus derechos a partir de la circulación de textos que se produce en Internet y sus redes casi infinitas de lectura y escritura. Se habla también de la muerte de los diarios, y hasta se le ha puesto fecha. Según Philip Meyer1 los diarios desaparecerán en el primer cuatrimestre de 2043 en Estados Unidos.

¿Qué pasa con las profesiones? Es innegable que la figura del periodista se ha transformado sensiblemente gracias al desarrollo de nuevas formas de comunicación que las tecnologías permiten.“ Los periodistas están en vías de extinción”, afirmó Ignacio Ramonet2, periodista español y ex director del Le Monde Diplomatique. 3Para Ramonet, la transformación de la labor periodística va de la mano del cambio del soporte de la información y su proceso de divulgación. Sostiene que la esencia de la información no ha cambiado, solamente el transporte. El cambio, afirma, está en la velocidad de la entrega y la cantidad de información que llega al público. Según Ramonet, el mayor y fácil acceso a la información no implican la calidad de los datos ni la comprensión adecuada por parte del público sobre los datos. En sus predicciones la profesión periodística no desaparece, sino que sigue siendo labor del periodista la responsabilidad de buscar la verdad de los hechos, de explicarlos, de encuadrarlos y hacerlos claros y precisos.

Para Felipe Pena de Oliveira(2009)4, la figura del periodista actualmente está más requerida que antes. Todavía más, señala que los periodistas deben tener una formación académica de excelencia que les dé herramientas de conocimiento general y especializado. Para Pena de Oliveira, el periodista debe conocer las técnicas de producción y registro de la información, y también debe poder hacer una reflexión sobre ellas. Entre otras, señala que debe trabajar para derrotar la idea de que los medios de comunicación son espejos o ventanas de la realidad. No se puede crear la ilusión de reflejos, por el contrario, la tarea del periodista es re elaborar aquello que se nos aparece como transparente.

Por otro lado, gracias a las redes sociales, cualquier ciudadano es “periodista de su propio medio”. ¿Qué es sino administrar una página de facebook? El uso de esta red ya ha trascendido lo íntimo, hoy no sólo se muestran fotografías familiares. Actualmente se postean notas periodísticas, se cuelgan vídeos de música, el muro es un espacio de reflexión contínuo que invita al comentario o a la acción de adherir a través del botón “me gusta”. Miquel Rodrígo Alsina (1996) 5expresa que para una construcción social de la realidad, es necesario distinguir tres tipos de realidades: una es la social objetiva, otra la simbólica y la última es la subjetiva. La primera es la que implica el mundo objetivo que existe fuera del individuo; la segunda ,la expresión simbólica de esa realidad objetiva, es decir, el lugar que ocupaban los medios de masas tradicionales; y la última es el resultado de las otras dos, es la fusión de las anteriores que hacen a las construcciones individuales. Pero cabe preguntarse si estas realidades que desde la teoría se observaban hace quince años atrás pueden verse hoy diferenciadas. ¿Qué es el resultado de los continuos posteos y comentarios que los mismos medios de comunicación promueven? ¿Es más de lo mismo? Si antes se pensaba que la realidad estaba tematizada desde los medios de comunicación, que existía una serie de temas (noticias) sobre los que prestar atención, hoy a esa tematización habría que complejizarla. Cada individuo, con sus participaciones desde Twitter oFacebook, por ejemplo, hace su propia tematización. No deberíamos de todos modos pensar en que esos temas son muy diferentes de los que proponen los grandes medios de comunicación. Pero abre el juego. Recordar una canción de los ´50, publicar un poema ignoto o denunciar algo que pasa porque los grandes medios no lo difunden son apenas ejemplos de lo que la participación en las redes ha provocado. Hasta los políticos han elegido Twitter para dar información directa (sin pasar por los medios de comunicación tradicionales), lo que demuestra un inquietante cambio en la circulación de la información.

¿Somos hoy todos periodistas? Hacemos por lo pronto algo parecido, seleccionamos, jerarquizamos información, comentamos; somos al mismo tiempo lectores y escritores de la información. Lo que no podemos responder todavía es si este cambio traerá beneficios, si esta explosión de comunicación nos traerá ¿un mundo feliz?.“Me gusta”.

 

1 Philip Meyer (Desheler, Nebraska, 1930), periodista y catedrático de la University of North Carolina. En su libro The vanishing newspaper: saving journalism in the information age (2004), citado por Valdettaro Sandra, “Diarios: entre intenet, la desconfianza y los árboles muertos”.

 

Ignacio Ramonet (Redondela, Pontevedra, 5 de mayo de 1943) es un periodista español establecido en Francia. Es una de las figuras principales del movimiento antiglobalización.[1Desde 1990 hasta 2008[2] fue director de la publicación mensual Le Monde Diplomatique Es doctor en Semiología e Historia de la Cultura por la École des Hautes Études en Sciences Sociales (EHESS) de París y catedrático de Teoría de la Comunicación en la Universidad Denis-Diderot (Paris-VII).

 

3 “Dudas y rupturas- Auge y ocaso del periodista”, consultado de El chasqui, edición web, 6-9-07

 

4 Pena de Oliveira, Felipe, Teoría del periodismo, Bs. As., Alfaomega, 2009

 

5 Rodrigo Alsina Miguel, La construcción de la noticia, Barcelona, Paidos, 1996